jueves, 20 de marzo de 2008

Mi oficina es un invernadero

Inicié la mañana muy temprano como de costumbre. Como estoy acostumbrado, mientras pasan los días, voy llegando cada vez unos minutos más tarde a la oficina. Eso es culpa del dólar bajo; de las ganas de surgir del chileno medio que piensa que tener un auto es mejorar la calidad de vida propia, sin pensar que se reduce la de otro; del tratado comercial con China que ha permitido que sus automóviles lleguen a menores precios por lo que la competencia con los establecidos, se ha puesto más agresiva.... "Bajaron los autos!... bajaron los autos!,.......". Resumiendo, me levanto más temprano y llego cada vez más tarde; al final, el Sr. Molla tiene la culpa.

Son las 09:00 am, preparo mi primer café (una de azúcar) será un día normal. El word ya está listo, el excel también,...... el outlook, el internet explorer, el power point, el programa de fotos, el de mapas... "este computador es más lento que un bolero".

Comienzo a redactar, contestar los correos, borrar "esos" ppt, conversar un poco.... seguir trabajando. Como una situación física normal a medida que avanza la hora la temperatura comienza a subir y el calor sensible comienza a aumentar.

09:45 am, primera reunión: "...en qué van los proyectos"; "...tenemos una visita la próxima semana"; "...preparemos un documento"; "...falta el aire, pueden dejar la puerta abierta?"

10:15 am. Con ya dos café durante la mañana, una reunión de media hora, una llamada a Venezuela, México y Estados Unidos y una secretaria, que con toda la calma de una larga experiencia , regresa con un documento y te dice "...tiene plazo para hoy"; ese calor sensible sube, condicionadamente un par de grados más.

11:20 am, segunda reunión. La camisa aprisiona el cuello, logro soltar el botón y ocultarlo bajo el nudo de la corbata sin que nadie se de cuenta..... Reviso en la PDA los compromisos de la próxima semana, mientras recuerdo anotar un par de nuevas reuniones, hacer unas llamadas apenas vuelva a mi escritorio, comprar unos chocolates y enviar un sms-picarón.

12:50 pm, "...deja la puerta abierta por favor!!". Sigo redactando, enviando otros email, pensando:.... los glaciares..., las dunas..., ir a terreno..., el geoservidor.... Una llamada me sepulta violentamente.

13:30 pm, "no es dieta, me gustan las verduras".

15:00 pm. El sol calienta la terraza a mis espaldas, la ventana deja pasar el calor, estoy intranquilo. El aire acondicionado no acondiciona, la oficina...se comporta como un invernadero. El calor se acumula, los rostros brillan, el silencio llena los espacios, los ojos se cierran.......Voy por mi tercer café (se acabó el azúcar).

La radiación de onda corta del sol pasa a través de la ventana y cambia: La radiación de onda larga, rebota, no sale, calienta los muros, los muebles, la ropa.... La energía es carísima hoy, los sistemas de aire acondicionado consumen demasiado: "...hay que ahorrar!": Mi oficina es mi planeta.

17:00 pm, veo la hora: son las 17:00 pm, queda un poco más, alcanzo a teminar un par de cosas, conversar un poco, navegar un poco, "...quién tiene un dulce?". El calor sigue.

18:00 pm. Trato de terminar.... trato. Siempre hay algo pendiente.... Regreso a casa en mi invernadero motorizado.