martes, 26 de agosto de 2008

303

Después de recorrer cientos de kilómetros por aire, tierra y agua, durante dos meses en Europa y Africa; ver muchísimos lugares, paisaje y climas; capturar varios Gb de fotos, videos y sonidos; y haber gastado al máximo zapatillas y chalas, las imágenes se confunden, los recuerdos se solapan, los lugares se trastocan y se tiende a olvidar más de algún detalle....

Desperté temprano aquel día sábado en el hotel Le Pachá, en la socio-contrastada ciudad de Túnez (36°49'N, 10°09'E) . Había llegado la noche anterior desde Madrid (40°25'N, 3°42'O), en la que habia dormido sólo una noche, esperando mi vuelo por AirTunis, en la tarde del día siguiente.

Como no había probado bocado desde hacia ya varias horas y mi estómago rugía por trabajo, llamé a la recepción del hotel, y con el mejor francés que pude recordar hablé:

"Bon jour mesier, j'appelle de la chambre numero 406, je voudrais le petit-déjeneur ici, s'il vous plaît"

Me incorporé rápidamente, mojé manos y cara, y encendí el tv: natación en los juegos olímpicos de Beijing.

Unos 30 minutos más tarde, decidí esperar unos minutos más, los que se alargaron por 15 muy rápidamente.

"Excuse mois monsieur j'apelle por deuxieme fois, je voudrais mon petit-déjeneur a la chambre 406, s'il vous plaît".

...

Muy molesto, con hambre y sed, dejé los juegos olímpicos, me di una larga ducha,... ocupé todo el shampoo y gel de baño que pude, me vestí, tomé mi cámara fotográfica, mi sombrero, las llaves de la habitación ......

......

Al día siguiente cuidé muy bien de pedir el desayuno a la habitación correcta.